RAZONES DE PESO PARA RELACIONARSE GENUINAMENTE CON LAS PERSONAS

relacionarse otras personas

En términos de relacionarse con otras personas, hay una frase de la Madre Teresa de Calcuta que me gusta mucho.

No hay mayor pobreza que la soledad

Y tiene mucha razón. Porque, en muchos aspectos, necesitamos de los demás. Y es evolutivo. A diferencia de otras especies, los humanos no desarrollamos colmillos ni cuernos ni somos de gran tamaño. Por lo que estar en grupo permitió a nuestros antepasados poder cazar y defenderse. Alimentación y seguridad en grupo.

Conexión Emocional

Incluso los animales preparados para cazar andan en manadas. Pero no logran el nivel de conexión que se establece entre humanos. Este nivel va más allá de la alimentación, de la seguridad o de lo utilitario que puede ser un individuo. En los humanos hay una conexión emocional. Y esa conexión emocional se potencia por la interacción que se produce entre las personas.

Vivimos permanentemente pensando en nosotros, pensando en nuestra comodidad y en satisfacer nuestros propios deseos. Y eso no está mal, es natural. Pero cuando se lleva a un exceso, puede producir ciertos problemas. Porque, si lo piensas un poco, cuando tenemos algún éxito en algún aspecto de nuestra vida, siempre hay alguien involucrado. Ya sea porque queremos compartir ese éxito o porque está vinculado a otras personas.

Y esa es la realidad. Nuestras experiencias más recordadas están en las relaciones con los demás. Los momentos especiales de nuestra vida cumplen dos requisitos: primero, son momentos asociados a emociones positivas, como la alegría, el éxito, el entusiasmo; y, segundo, son situaciones compartidas con personas importantes en nuestra vida, como la familia, la pareja o los amigos. Te invito a realizar este ejercicio. Piensa en alguna experiencia que recuerdes y date cuenta de que es positiva, y además va asociada a alguien. Piensa un par de segundos antes de proseguir.

¿Perfecto?

El punto es que somos seres gregarios. Podemos auto-valernos en muchos aspectos y en diferentes situaciones, pero en grupo las cosas se potencian. Desde los primeros tiempos del ser humano la sociedad se ha organizado en grupos. Las cuevas, los pueblos, los feudos, los reinos, las ciudades y ahora las grandes metrópolis. Todo tiende a agruparse. Y no olvidemos las instituciones del Estado, las asociaciones de empresarios, de emprendedores, de abogados, de médicos, de ingenieros, y de un largo etcétera.

Compartir objetivos es la clave

Y eso se debe principalmente a una cosa: objetivos comunes. Cuando compartes cierta visión o quieres cumplir metas similares con alguien, tiendes a percibirlo con más cercanía. Nos genera más confianza, en relación con el capítulo anterior donde hablamos de este tema. En este sentido, siempre me ha gustado la frase

Si quieres llegar rápido, anda solo. Pero si quieres llegar lejos, ve acompañado

La he visto en distintos lugares y la verdad no sé a quién pertenece, pero refleja justamente el espíritu evolutivo que hay en cada uno de nosotros. Lo queramos o no. Cuando iniciamos un proyecto, probablemente tengamos que hacer muchas cosas. Pero a medida que este crece, debemos comenzar a apoyarnos en personas que nos ayuden.

Al emprender, por ejemplo, en el comienzo se crea la imagen del solo emprendedor. El hombre orquesta, como le dicen. Que debes hacer la página, las presentaciones, hacer el producto o el servicio que quieres vender, venderlo, hacer las cuentas, administrar inventario, ver la parte legal… un sin número de cosas. Pero la única forma de hacer crecer el negocio y escalarlo, es delegando. Apoyarte en gente experta en finanzas, experta en marketing, gente que sea capaz de aumentar el momentum de la empresa en su respectiva área de experticia.

Luis Rojas Marcos, siquiatra español, señala que “las relaciones con otras personas son la fuente principal de nuestra satisfacción con la vida”. Y esto va en el sentido de que compartir experiencias con los demás nos hace disfrutarlas el doble. Cuando queremos emprender, partir solo es difícil. Por eso cuando encuentras a alguien que comparte tu visión de un negocio, se empatiza inmediatamente.

Por eso la gente se casa, tienen familia o comparten con amigos. Y, justamente, por eso las redes sociales han tenido tanto impacto en este último tiempo. ¿Qué crees tú? La gente quiere ser reconocida y quiere llamar la atención, y para eso necesitan a los demás. Alguien que les preste atención, alguien que les coloque me gusta o les comente las imágenes. Como te he dicho, relacionarse es una necesidad. Y aún más exacerbada en el mundo digital de hoy en día.

Porque nos cuando somos niños o ya adolescentes nos enteramos de todos estos sabios que se retiran hacia las montañas o el bosque para alejarse de las personas y reflexionar sobre la vida. Y sí, pueden reflexionar mucho y pensar sobre mil y una cosas. Pero cuando llegan a una verdad, ¿qué hacen?

Necesitan compartirla. Tienen que expresarla. Y no se la pueden decir a un árbol. No se la pueden contar a las piedras, o a la serpiente, o a la rana que tienen cerca. Paradójicamente, necesitan también de la gente, por mucho tiempo que hayan tenido en soledad, vuelven a la sociedad. Vuelven para transmitir su verdad, para comunicar su mensaje.

Y ese es el punto. Todos tenemos nuestro mensaje. Pero sin oyentes, no hay mensaje que valga la pena. Simplemente no hay mensaje. Porque lo que queramos decir, necesita a otros que nos escuchen. Y eso radica en toda nuestra vida. Si queremos emprender, en nuestro trabajo, en la universidad, en la escuela, en la familia, con nuestra pareja. Lo que se establece es una relación recíproca.

Y la habilidad para relacionarse con la gente es uno de los factores que explican el éxito. Si piensas en todas las personas de éxito que conoces, están relacionados de alguna manera con la gente. No están aislados por ahí flotando y disfrutando del éxito.

Y sí, habilidad, porque es algo que se puede entrenar. Evidentemente hay personas que nacen con cierta ventaja, pero finalmente todos podemos aprender a relacionarnos efectivamente con la gente.

Ya que esto nos dará una ventaja frente al resto que no lo hace, o lo hace sin más de forma inconsciente. En el trabajo, por ejemplo, relacionarnos bien con los demás implica tener, de partida, un buen ambiente laboral. Todos amamos los buenos ambientes donde trabajar. Además, generarás que la gente tienda a hacerte favores si lo necesitas.

Al emprender, por otro lado, necesitamos gente en nuestro equipo que nos haga crecer, y relacionarnos de buena manera tanto con los inversionistas como con los clientes, nos facilitará mucho el camino. Ni mencionar las relaciones de pareja, ya que representa un apoyo emocional bastante grande tanto para las situaciones alegres como para las más difíciles que nos presenta la vida.

El éxito en cualquier cuestión se establece por cómo nos relacionamos con la gente. Pero hay que hacerlo bien. Porque, como dice John Maxwell, conferenciante y escritor en temas de liderazgo y desarrollo personal de Estados Unidos

No se trata de establecer relaciones, sino de mantenerlas

De nada sirve relacionarse con los compañeros de trabajo si después no te preocupas por ellos. No te favorece si inicias contacto con un cliente, y cuando le vendes, lo dejas abandonado. Ni conquistar a la chica o chico que te gusta, para luego no tomarlo en cuenta. Mantener las relaciones es más difícil que iniciarlas.

En un post anterior sobre confianza mencioné ciertas cosas que ayudan a relacionarnos de mejor manera con las personas. Pero voy a agregar algunas cosas.

Lo primero, es la conexión emocional que establecemos con los demás. Como siempre se dice, buscar esa química, sintonía o entendimiento al hacer contacto con otros. Lo segundo, es aportar valor. Efectivamente, el mensaje que tenemos. Podemos decir muchas cosas, pero si las decimos creyendo en ellas, podrás generar una conexión mayor y, de esa forma, una relación más duradera. Y tercero, como dice Dale Carnegie (autor del famoso libro “cómo ganar amigos e influir en las personas”, que te recomiendo si es que no lo has leído)

No hay nada más halagador para otra persona que saber escucharla con atención exclusiva donde el silencio es activo

Escuchar activamente. Ya lo había mencionado el capítulo pasado, pero lo repito, porque es importante.

Así que recuerda, la gente que se relaciona de forma verdadera con otras personas siente mayor satisfacción con la vida y tiene más éxito. Y hacerlo interesándose genuinamente en los demás agrega valor a tu persona.

Y como siempre digo, la acción es la mejor forma de aprender. Así que es necesario poner en práctica todo esto para poder relacionarnos mejor con las personas y potenciar nuestros proyectos.

Déjanos tu comentario para saber qué es lo que piensas al respecto y si es que lo has practicado ya.

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