DIFERENCIACIÓN Y POLÍTICA

diferenciarte es la clave en comunicación

Lo importante es lo que dices. Pero más aún, cómo lo dices. Porque la nueva ola de derecha (incluso extrema derecha) que ha surgido alrededor del mundo occidental en los últimos años ha repercutido tanto en el inconsciente colectivo, que muchos han sacado votos aplastantes para llegar a liderar sus países. Y no es casualidad. Hay un ejercicio que todos ellos han planteado y que los hace destacar. Te imaginas qué puede ser?

¿Innovacion?

Primero hablemos sobre el típico político de siempre. Aquel que besa bebés o se presenta como una especie de salvador: toma de la mano a los demás y los guía por el camino correcto. Ese que se instala frente al micrófono y promete igualdad, más dinero, mejor salud y educación y que todo estará bien. Sí, la esperanza es su forma de llegar a la gente. Quiere solucionar todos los problemas. Apoyar a la sociedad, para que cumplan todos sus sueños y consigan todos sus objetivos. Ese que actúa como el héroe de la nación. Precisamente, ese es el arquetipo que más coincide con el político normal.

Ahora bien, ¿qué es un arquetipo? Según el diccionario de la RAE, es una representación que se considera modelo de cualquier manifestación de la realidad. En español normal, es una personalidad ejemplar. En marketing, se utilizan los arquetipos identificados por el sicólogo Carl Jung. Él estableció 12 tipos. No ahondaremos mucho en ellos, pero sí nos fijaremos en los que representan a los políticos que intentamos retratar.

El político que mencionaba con anterioridad responde principalmente a dos arquetipos:

  • Por una parte, el cuidador. El objetivo de esta personalidad es proteger y ayudar a los demás. Están relacionadas con la familia, con la salud, con obras caritativas.
  • Por otro lado, héroe. Este arquetipo se esfuerza por mostrar su valía a través de la acción. Quiere superarse a sí mismo y, con ello, cambiar el mundo.

Aquellas características se pueden reconocer en muchas personas. Sin embargo, en política estos aspectos están exacerbados.

Diferenciarte es la clave

¿Y qué hay de los nuevos políticos de derecha? Pensemos un poco qué los representa, qué es lo que dicen y cómo lo dicen. 

Pero primero describamos un arquetipo de Jung que podría ser interesante. Este arquetipo tiene por lema “las reglas se hicieron para romperse”. Su objetivo es derrocar lo que no funciona, y su estrategia es interrumpir, destruir o llamar la atención. Pero no es solo destrucción: busca construir algo nuevo y mejor. Llega a gente que está decepcionada con otras cosas, que lo han abandonado o dejado de lado.

¿Te hace clic? Este arquetipo, aunque suene muy chocante, se llama “el forajido”. Hace referencia a alguien que, dadas las circunstancias, puede salirse de la ley. No hace referencia a alguien que sea delincuente o criminal. Sino, más bien, que se sale de los cánones de comunicación normales.

Si piensas en Donald Trump, por ejemplo, su discurso se ha basado siempre en la destrucción de cosas anteriores para reemplazarlas por nuevas de su creación. Está permanentemente llamando la atención hacia él a través de Twitter, para que los medios se fijen y hablen de él. De esta forma está permanentemente en las portadas y editoriales de diarios y televisión.

¿Y cuál es su objetivo? Levantar un muro que los separe de México que rompe con toda la relación exterior de Estados Unidos para con sus vecinos. O acabar con los planes de salud que Barack Obama había dejado en su gobierno.

Un político normal usa frases como “juntos más fuertes”(Hilary Clinton), reflejando el sentido de pertenencia y conciencia de grupo donde él es el líder. Un político estilo forajido dice “hagamos América grande de nuevo” (Make America Great Again), dejando en la gente la sensación de grandeza y disrupción. De esta forma, llega de mejor manera a las personas, conectando no solo con sus problemas para ofrecerles una solución, sino que también con el sentimiento de abandono presente en ellas.

¿Cómo aplicar a la comunicación?

En relación a la comunicación, es posible decir que estamos acostumbrados a los políticos estilo héroes. Y es natural pues el cerebro actúa así. Pero cuando llegan personajes que proponen otro estilo, algo más directo y que rompe con lo normal, llama la atención. Inevitablemente. Te concentras de inmediato a mirar algo que sea distinto.

Y esa es la clave: diferenciarse. En el libro La Vaca Púrpura, Seth Godin establece que la mayoría de los consumidores están ya encasillados y contentos con una marca. Extiende eso a todos los ámbitos: en tu casa, en el trabajo o en tu emprendimiento. Hagas lo que hagas, siempre ya hay alguien haciéndolo desde hace tiempo. Entonces, si quieres crecer, no hay otra forma que destacar.

Es lo que hacen políticos como Donald Trump, Jair Bolsonaro (actual presidente de Brasil), José Antonio Kast (un político chileno) o Marine LePen, entre otros. Se desmarcan, comunicativamente, de los demás. Independiente de sus ideas políticas, eso seduce a la gente, que termina votando por ellos.

Claro está, que una cosa es la diferenciación comunicativa. Pero eso por sí solo no rinde frutos. Si tu proyecto carece de fundamento, si tu producto no es bueno, llamar la atención no tendrá sentido. Por ello, verifica si lo que quieres presentar está a la altura, y luego comunica. Comunícalo diferente, comunícalo desmarcándote de los demás. Casi, casi, rompiendo las reglas.

Déjanos en los comentarios de qué forma destacas tu proyecto frente a los demás, o en qué te diferencias.

Recursos para revisar:

 

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